Coordinadores:
  • Manuel Martín Hernández
  • Vicente Díaz García
Autores:
  • Manuel Martín Hernández
  • Vicente Díaz García
  • Daniel González Romero
  • Ana Sugranyes
  • Víctor Saúl Pelli
  • Joan MacDonald
  • Julián Salas
  • Belén Gesto
  • Esteban de Manuel Jerez
  • Gustavo Romero
  • José Salceda
  • Javier Hernández
  • Ulises Castañeda
  • Jorge Mario Jáuregui
  • Carlos González Lobo
  • María Bernabela Pelli
  • Ángeles D’Aveta
  • Jorge Pérez Jaramillo
  • Héctor Guillermo Gaete Feres
  • Aurelio Ferrero
  • Laila Fleker
  • Gustavo Pelegrin
  • Benjamín Nahoum
  • Raúl Vallés
Editorial: Editorial Reverté
Año de publicación: 2018
Formato: 256 pp., 16.5x24 cm
ISBN: 978-84-291-2132-2

Este libro incluye una serie de textos que hablan de arquitecturas y de ciudades, pero no desde los paradigmas al uso en la bibliografía y la hemerografía más difundidas internacionalmente que, con mayor o menor fortuna, pretenden dirigir las prácticas profesionales en materia de espacio construido. Se trata de abrir la puerta de la Arquitectura (así, con mayúscula) a esos otros edificios y entornos que constituyen la trama de la ciudad.

América Latina es un buen caso de estudio para ello porque ¿en qué otro lugar se podría tener una colección tan extensa de organizaciones e iniciativas políticas, planes y proyectos en torno al hábitat social y participativo, que buscan dignificar el espacio urbano y la arquitectura?

Lo que se propone en este libro es aprender de estas prácticas –que ya fluyen a través de la cooperación Sur-Sur– desarrolladas desde la realidad de un mundo plural y complejo, sin jerarquías interculturales y respetuosas con la diversidad; hablamos de una ‘producción social del hábitat’ que implica el derecho a la ciudad y a la vivienda. Para la arquitectura y el urbanismo, esto trae a primer plano la cuestión de las estrategias abiertas de los proyectos de edificios y de la planificación de las ciudades, de la recuperación de lo público o de la participación colectiva frente a las estéticas impuestas.

Lo que se propugna aquí es una arquitectura bien construida, sostenible, habitable y adaptable; un espacio de interacción, negociado y político, que ponga en crisis la presente supremacía casi exclusiva de lo visual y lo monumental.